Desvinculación geográfica y sus consecuencias.

Desvinculación geográfica y sus consecuencias.
Por Patricio Torres Aguirre.



Chile al igual que una cantidad importante de países en el mundo, tiene una complicada geografía, en un territorio que tiene en lo continental un poco más de 756.000 kms2 y con una parte insular que es de alrededor de 320 kms2, sumando un territorio antártico que considera 1.250.000 kms2.
“La zona austral se caracteriza por su fragmentación geográfica, aunque atenuada por los proyectos de conectividad vial desarrollados por el Estado y con la cooperación del Ejército. Su potencial está ligado a los recursos de agua dulce, a su ubicación privilegiada próxima a los pasos interoceánicos, y a su proyección al continente antártico.”[1]
Esta realidad ha impuesto al Estado una especial y particular dedicación, en términos de dar solución a la falta de conectividad que tiene nuestro territorio desde Villa O’Higgins que es el último punto terrestre que alcanza la carretera Austral.
Si bien es cierto en su concepción original la idea fue lograr llegar hasta la Región de Magallanes, sus avances solo están sustentados en la real capacidad que tenga el estado de ir materializando proyectos para estrechar en comunicación  los territorios hoy desvinculadas, lo cual pasa por la implementación de una importante cantidad de transbordadores y de construcción de tramos de carreteras en espacios insulares; lo que nos hace vislumbrar un trabajo de varios años y de fuertes inversiones para seguir concretando sus tramos de unión, lo que hoy no está claramente definido en términos de tiempos y límites de sus diferentes fases con un alto grado de exactitud.
No obstante lo anterior y en la medida que esto sea factible es del todo viable la práctica de concesiones que permitan aliviar al Estado en esta construcción de caminos y uniones vía marítima, modelo que se encuentra en práctica en diferentes países del mundo y que facilitan la conexión de estos espacios.
“La parte insular del territorio nacional tiene una superficie de 320 kms2 aproximadamente, e incluye varias islas del océano Pacífico. Las más próximas son las del archipiélago Juan Fernández, a 360 millas náuticas (667 km) del continente, y las islas San Félix y San Ambrosio, a 500 millas náuticas (926 km). Las más alejadas son la isla Salas y Gómez, a 1.870 millas náuticas (3.463 km), y la Isla de Pascua, a 2.000 millas náuticas (3.700 km)”.[2]
El párrafo precedente nos permite tener ya una figura más clara respecto a cómo nuestra geografía condiciona la desvinculación en una fuerte medida y por otra nos obliga a adoptar paliativos y creativas soluciones.
Algunas reflexiones
En un desafío de esta naturaleza siempre debemos entender que un Estado que no cuenta con los recursos suficientes para alcanzar estos objetivos que son de una importancia estratégica, debe explorar la posibilidad de apoyar la fuente de financiamiento en inversores extranjeros, que trabajen bajo los beneficios de una licitación por un largo período de tiempo, lo cual a modo de ejemplo, ya se ha implementado en nuestra realidad nacional, con el modelo existente de concesión de carreteras.
Es recomendable buscar alternativas para entregar a quienes se encuentran en esta condición de desvinculación, valores preferenciales de pasajes al menos en dos oportunidades dentro de cada año.
La medida anterior de igual forma se puede estudiar su aplicación en el caso de extrema gravedad y necesidad de transporte de un nacional  desde su punto de origen y hasta Santiago para ser atendido por un centro hospitalario en particular, lo cual pude ser articulado y mejorado con los seguros individuales de los afectados.
En cuanto a estas últimas dos medidas  que se sugieren para aminorar el aislamiento, hay países de la región como es el caso de Ecuador ya las han  implementado, para otorgar más garantías y aminorar la condición de lejanía en lo particular de la “Isla de Galápagos”.
En la misma línea de ideas se puede generar incentivos para la colonización controlada en las zonas que presenten condiciones favorables para la vida humana y determinado tipo de producción  agrícola o ganadera.
Este fenómeno que en lo geográfico ha afectado por largo tiempo a nuestro territorio requiere de estas y varias medidas más para una real solución a su integración al resto del territorio, sin embargo lo más importante es que en su programación se dé el más alto nivel de información lo habitantes que les afecta, lo cual ayuda a tener claridad en las iniciativas que se programen y en sus tiempos de trabajo o de alcance de diferentes metas.

Bibliografía
[1] Libro de la Defensa Nacional, Capítulo II
[2] Id. Op cit.

Comentarios